El street food más playero se instala en el arena, en la playa de Castelldefels (Barcelona). Tiene rollo, muy buen rollo.

Es el chiringuito más urbano, más canalla, más cosmopolita que ha tomado la playa esta temporada y, apuntad, porque se hablará de él. Se llama Santa Garota.

Aquí trazan una línea y se desmarcan de los demás chiringuitos de esencia mediterránea que pueblan la costa, con una oferta tremendamente internacional, tremendamente foodie, tremendamente buena y tremendamente bonita. Una personalidad e identidad propia, la de Santa Garota. Como se merece. 

El ambiente desenfadado, cañero, cercano y buenrollero, es otra seña de identidad de Santa Garrota, un escenario ambientado al estilo de los garitos de mercado asiático, aunque también podría ser un puesto callejero en una comuna colombiana, un kiosco surfero de Hawai, o un  pop-up de lo más cool en una antigua fábrica de Estados Unidos. 

Aquí se viene a pasarlo bien. A vivir el verano como se merece. Y a disfrutar comiendo. Comer con las manos, claro, lo que se llama finger food, vaya. A comer tacos (y, por qué no decirlo, para recalcar que todo está DPM), a comer gyozas, gambas al coco, baos, bowls, pad thai, kebab, hamburguesas, bocadillos (¡Tiene el Philly Cheesesteack!)… Por cierto, cada plato es Instagrameable a rabiar.

Aquí la carta: https://www.chiringuitosantagarota.com/cartas/

Muchos platos diferentes, pues, que conquistarán a los paladares más sibaritas y amantes de las experiencias gourmet más diversas, que prometen ser it. Como los tacos de gambas, los baos de shiitake o el pollo karaage.

Novedad de este año, integran en carta dos super arroces: de gambas, sepias y zamburiñas; y otro de costilla de ral d’avinnyo, pulpo, muselina de hierbas y pimentón de la Vera. WOW.

Además, hay mucho platos vegetarianos (¡benditos sean los falafel!) y veganos, así como menús infantiles.

Otra gran apuesta de Santa Garota es su estatus de coctelería de autor. Cócteles de inspiración caribeña, en su mayoría, para recordar que eso es el mar, eso es el sol, eso es la arena y eso es el verano azul. Daiquiri, Margarita, Mojitos, Cosmo, Bloody Mary, Caipiroska, Moscow Mule… Todos los clásicos –sin excepción– están aquí. 

Ojo, que en Santa Garota el placer será efímero (aunque inolvidable), como en cualquier chiringuito de playa. Así que corre, porque cada día que pasa es un día menos para disfrutar del verano a tope. 

Desde el desayuno hasta la madrugada. Desde un bowl de açaí o una tostada de Benedict, hasta la última copa, recuerda, eso es Santa Garota. Y mola. 

Por revistacatalunyagastronomica@gmail.com

Catalunya Gastronómica es una revista centrada en el mundo de la restauración y de la gastronomía en general. Nos enfocamos también en las bebidas y en los viajes.

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