Hay lugares donde el mercado sigue siendo mercado: un espacio de barrio, de producto fresco y de movimiento constante. Y hay otros donde ese mismo escenario se transforma en algo inesperado. Es el caso de Krudo Raw Bar, el proyecto que ha encontrado su lugar en el Mercado de Vallehermoso de Madrid para convertir el pescado y el marisco en una propuesta gastronómica llena de matices, viajes y contrastes.
Detrás de esta aventura se encuentra el chef Rafa Bergamo, conocido por su trayectoria al frente de Kuoco, un proyecto que traslada su visión gastronómica del producto marino a un formato más cercano y espontáneo, donde la barra y la cocina abierta se convierten en el centro de la experiencia.

Una mirada viajera al producto del mar
La esencia de Krudo está en el producto del mar, pero también en la forma de interpretarlo. La carta recorre diferentes territorios gastronómicos con una mirada libre, incorporando referencias asiáticas, latinoamericanas y mediterráneas que conviven alrededor de pescados y mariscos tratados con precisión.
El resultado es una cocina donde la frescura del producto se encuentra con sabores intensos y contrastes muy definidos: acidez, picante, notas cítricas, texturas crujientes y salsas llenas de personalidad. Una propuesta que entiende el crudo no como una limitación, sino como un punto de partida para explorar nuevas combinaciones.
Ostras con identidad propia
Uno de los grandes atractivos de la propuesta son sus ostras, interpretadas desde una perspectiva diferente a través de distintos aliños que permiten descubrir nuevos perfiles de sabor.
En Krudo, este clásico del mar se transforma mediante combinaciones que recorren diferentes culturas gastronómicas: desde versiones con ponzu de calamansí, que aportan frescura y un marcado carácter cítrico, hasta aliños inspirados en la cocina tailandesa con matices herbales y aromáticos. Cada preparación busca acompañar la personalidad de la ostra sin ocultar su esencia marina, jugando con el equilibrio entre salinidad, acidez y profundidad.
Tiraditos y ceviches como protagonistas
La carta continúa con una selección de tiraditos y ceviches que muestran la personalidad de la cocina de Rafa Bergamo. Elaboraciones donde el corte preciso del pescado se une a salsas y acompañamientos llenos de matices. Entre los imprescindibles destaca el tiradito de corvina y gambón con ají amarillo, chalaca limeña, aguacate a la llama y cebolla roja, un plato que resume la filosofía de la casa: producto de calidad acompañado por sabores capaces de transportarnos a otros lugares.
También destaca el ceviche de corvina y pulpo con leche de tigre de rocoto y chicharrón de chipirón, una elaboración de gran intensidad donde la frescura del pescado convive con el toque especiado del rocoto y el contraste crujiente del chipirón.
Bocados llenos de personalidad
Más allá de los grandes protagonistas marinos, Krudo propone una selección de platos que invitan a compartir y recorrer la carta poco a poco.
Entre ellos destacan la tartaleta de atún con emulsión de miso y yuzu y vinagreta coreana, donde las influencias asiáticas aportan profundidad al producto, o la croqueta enchupetada, uno de los bocados más reconocidos de la casa. Cada elaboración mantiene el mismo hilo conductor: técnica, sabor y una búsqueda constante de nuevas combinaciones.
Aunque el nombre de Krudo hace referencia a una cocina protagonizada por elaboraciones en frío, el fuego también tiene presencia en la carta. Platos como el salmón a la brasa o la costilla de vaca amplían la experiencia y demuestran la versatilidad de una propuesta que no quiere quedarse en una única técnica. La intención es ofrecer un recorrido completo alrededor del producto, con platos pensados para compartir y disfrutar en compañía.
Una bodega inquieta para acompañar el viaje
La experiencia se completa con una selección de vinos, que sigue la misma filosofía de búsqueda y personalidad que la cocina. La carta líquida apuesta por pequeños productores, referencias singulares y una especial atención a los espumosos, una elección que encaja con una propuesta gastronómica marcada por la frescura, la intensidad y los contrastes.
Krudo Raw Bar ha encontrado en el Mercado de Vallehermoso el escenario perfecto para una cocina que une tradición y contemporaneidad. Una barra donde el mar se convierte en punto de partida para viajar a través del sabor y donde cada plato invita a descubrir nuevas formas de entender el producto.

