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El restaurante de Somos Esencia estrena nuevo concepto y carta con una propuesta informal, pensada para compartir y disfrutar del producto de mercado
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La experiencia arranca en la barra y continúa en la mesa, con tapas, platillos, arroces y platos a la brasa que celebran la cocina cercana con un toque contemporáneo
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La nueva carta incluye una selección de tapas y platillos pensados para compartir, como la gilda de boquerón y anchoa, el mini croissant de steak tartar, o la croqueta de chuletón
Barcelona, marzo de 2026.- El grupo gastronómico Somos Esencia, referente en Barcelona por su cocina mediterránea y su apuesta por la tradición local, ha iniciado una nueva etapa en su restaurante Tierra Brava, con un concepto renovado que pone el foco en lo esencial: el producto de mercado, la cocina con carácter y una forma de disfrutar más libre e informal. Ubicado dentro del emblemático Mercado del Ninot, el local ha evolucionado hacia un espacio donde el ritual gastronómico se vuelve más espontáneo, más social y más cercano. El nuevo concepto se refleja tanto en la nueva carta, con una selección de platos pensados para compartir, como en el espacio, creando diferentes ambientes dentro del mercado.
En Tierra Brava se viene a picar, a compartir y a dejarse llevar, sin protocolos. La experiencia comienza en la barra, un punto de encuentro natural dentro del mercado, y continúa en la mesa, en un ambiente vibrante donde cada plato forma parte de un auténtico festival gastronómico pensado para disfrutar sin prisas.
El restaurante reafirma su identidad con una cocina de corazón, de proximidad y profundamente conectada con el espíritu del mercado. Una propuesta que mezcla tradición y modernidad, acompañada de coctelería de autor y buena música, convirtiendo el espacio en uno de los lugares con más personalidad del Eixample.
La esencia del mercado en cada plato
La nueva carta refleja este espíritu con una selección de tapas y platillos pensados para compartir, donde conviven guiños a la tradición catalana con recetas más actuales.
Entre los bocados más destacados se encuentran la gilda de boquerón y anchoa, la ensaladilla rusa de pollo al ast o la croqueta de chuletón, que se han convertido en algunos de los imprescindibles para empezar la experiencia.
La propuesta continúa con platos llenos de personalidad como el canelón rustido con trompetas de la muerte, las zamburiñas a la brasa con salsa thai, o el brioche de rabo de toro con mayonesa trufada, que aportan un toque diferente sin perder la esencia del producto.
La brasa, uno de los sellos de identidad de la casa, también tiene un papel protagonista en recetas como la calabaza a la brasa con hummus de garbanzo, la berenjena a la brasa con sobrasada, parmesano y miel o la flor de alcachofa con butifarra de perol, yema y foie, una de las combinaciones más sorprendentes de la carta.
Para quienes buscan platos más contundentes, Tierra Brava mantiene algunos clásicos y nuevas incorporaciones como los rigatonis trufados, la burger madurada con salsa secreta o el entrecote con salsa Café París y patatas fritas.
Los arroces cocinados con mimo siguen siendo otro de los grandes protagonistas, con opciones como el arroz del “señoret”, el arroz de butifarra de perol con setas o el arroz de verduras.
Un espacio para dejarse ver
Este nuevo concepto también se refleja en el espacio. Tierra Brava cuenta con dos salones, una gran barra central y terraza, creando diferentes ambientes dentro del mercado y convirtiéndose en un punto de encuentro ideal tanto para comidas informales como para celebraciones y eventos.
Con esta nueva etapa, Tierra Brava refuerza su apuesta por una gastronomía honesta, basada en el producto y en el placer de compartir alrededor de la mesa, manteniendo el espíritu que lo ha convertido en uno de los espacios más singulares del Mercado del Ninot.