Em Sherif inaugura su primer restaurante en España, situando a Madrid como nueva embajadora de la cocina libanesa de alto nivel. Ubicado en la calle Alcalá 54, en el barrio de Retiro, el restaurante se presenta como un destino gastronómico que refleja la hospitalidad, la abundancia y la elegancia propias del Líbano, en pleno corazón de la ciudad.
La apertura de Em Sherif Madrid representa un paso natural en la expansión internacional del grupo, que ya cuenta con presencia en más de treinta destinos entre Europa y Oriente Medio. Su llegada se integra de forma fluida en la escena gastronómica madrileña, una ciudad vibrante, abierta y profundamente conectada con la tradición mediterránea. El diseño interior, a cargo del arquitecto Samer Bou Rjeily, combina la luminosidad característica del Levante con elementos de artesanía libanesa, creando un espacio cálido, íntimo y contemporáneo que evoca el hogar reinterpretado para las nuevas generaciones.

La propuesta culinaria de Em Sherif Madrid ofrece un recorrido profundo por los sabores del Líbano. La carta, diseñada por la Chef Yasmina Hayek, fusiona recetas de herencia familiar con productos locales de temporada, manteniendo siempre la autenticidad como eje central. Los mezze, elemento esencial de la gastronomía libanesa, inauguran la experiencia con una selección que incluye creaciones tradicionales y reinterpretadas, como el Habra Nayyeh Caviar, el Hummus Caviar, y los clásicos de la casa como Hummus, Fattoush y los emblemáticos kibbehs.
Entre los platos principales, destacan recetas icónicas de la tradición levantina: el Kharouf, un gigot de cordero confitado con especias y sumac; el Shawarma Lahmeh, la versión clásica de shawarma de ternera; y el Samak Tajin, una lubina entera servida con tahini cítrico y arroz con cebolla caramelizada. Además, la sección de parrillas Masheweh incluye Kebab, Kefta, Lahmeh Meshwiyeh, Taouk y Djej Msahab, preparados con precisión y sensibilidad contemporánea, sello distintivo del grupo. La propuesta se completa con el Moghrabiyeh El Bahr, una reinterpretación marina del plato tradicional, que aporta un toque personal al recetario ancestral.
El capítulo dulce cierra la experiencia con postres emblemáticos del Líbano, diseñados para un final aromático y delicado. Entre ellos se encuentran el Riz Bi Halib (arroz con leche con flor de azahar y agua de rosas), Meghli, Muhallabiyeh, Nammoura cítrica y la Knefeh Osmaliyeh, elaborada con queso, pasta kadaif y un sirope perfumado con azahar y rosas.