● Gran Reserva, el restaurante del hotel Palacio Tondón, Autograph Collection, celebra el Día Mundial del Queso poniendo en valor uno de los productos más representativos de La Rioja: el queso de cabra D.O.P. Los Cameros.
● Entre las propuestas de su carta, destaca la tarta de queso de cabra D.O.P. Los Cameros con crumble de frutos secos, un postre cremoso que rinde homenaje a la tradición pastoril riojana desde una mirada contemporánea.
● La experiencia gastronómica se completa con una cocina inspirada en el territorio y una cuidada selección de vinos de la D.O.Ca. Rioja, pensados para acompañar cada plato y disfrutar del paisaje y la gastronomía de la región.
Briñas, marzo de 2026.- Cada 27 de marzo se celebra el Día Mundial del Queso, una fecha dedicada a uno de los productos más emblemáticos de la gastronomía. Elaborado desde hace siglos en diferentes regiones del mundo, el queso representa tradición, territorio y cultura culinaria, convirtiéndose en un ingrediente capaz de expresar el carácter de cada paisaje.
En La Rioja, esta conexión entre producto y territorio se percibe de forma especial. Entre viñedos y junto al río Ebro, la localidad de Briñas alberga el restaurante Gran Reserva, ubicado en el hotel Palacio Tondón, Autograph Collection, un espacio donde gastronomía, paisaje e historia se encuentran para ofrecer una experiencia que invita a descubrir la esencia de la región a través de la mesa.
Con motivo del Día Mundial del Queso, el restaurante pone en valor uno de los productos más representativos del territorio: el queso de cabra D.O.P. Los Cameros, protagonista de uno de los postres más reconocidos de la casa. Su tarta de queso con crumble de frutos secos se ha convertido en una de las elaboraciones más celebradas de la carta, una receta cremosa y equilibrada que refleja la tradición quesera de la Sierra de Cameros reinterpretada desde una mirada actual.

Esta propuesta se integra dentro de una carta que rinde homenaje a la despensa riojana y a su identidad culinaria. Entre los entrantes destacan opciones como la tabla de quesos artesanos, junto a clásicos de la casa como las croquetas de jamón o la cecina D.O.P. León. En los principales, platos como la corvina a la brasa, el lingote de bacalao confitado o el solomillo a la brasa con parmentier riojano muestran una cocina que combina tradición y técnica, siempre con el producto local como protagonista.
La experiencia se completa con una carta de vinos centrada en la D.O.Ca. Rioja, con referencias que recorren la diversidad vinícola de la región y que acompañan cada plato como parte esencial del viaje gastronómico.