‘Chocolates del mundo’, el plato que hace del chocolate mucho más que un postre gracias a la alianza de tres reconocidos maestros artesanos

El chef de dos estrellas Michelin Pablo González se une al repostero Pol Contreras y a la artista Noemí Flores para crear un plato que invita a sumergirse en el maravilloso universo del cacao

 

En el restaurante La Finca, perteneciente a La Bobadilla, a Royal Hideaway Hotel, han hecho del cacao toda una experiencia mediante la creación del plato “Chocolates del mundo”. Una elaboración que aúna lo mejor del arte y la gastronomía gracias a la colaboración de tres maestros artesanos: el chef de dos estrellas Michelin y tres soles Repsol Pablo González, el repostero Pol Contreras y la artista Noemí Flores. Una alianza entre lo mejor de cada casa para llevar el chocolate más allá del postre.

“Entendemos que una degustación de chocolates no es una experiencia fácil de encontrar. Para un producto tan admirado como este, considerábamos necesario un plato en el que el comensal pudiera hacer un recorrido por los orígenes y matices del chocolate”, apunta Pablo González, el chef encargado de capitanear la nueva propuesta gastronómica de La Finca desde junio de 2021.

 

 

“Chocolates del mundo” se compone de tres tipos de cacao, capaces de despertar sensaciones muy diversas según su procedencia y preparación:

 

 1. Cacao criollo de la región Sur de Lago (Venezuela) trabajado en un porcentaje del 75% con panela de Ecuador. Esta tableta proviene de una cobertura elaborada por Pol Contreras mediante un tostado medio y 24 horas de conchado, desarrollando notas afrutadas, a nuez y a caramelo.

2. Cacao trinitario de la plantación Mava, situada en el valle de Sambirano (Madagascar), al 85% con azúcar de caña de Costa Rica. Este cacao procedente de Ottage Farm, una granja a orillas del río Ramena, obtuvo el International Cocoa Awards Winner 2017. Al igual que la anterior, la tableta parte de una cobertura creada por Contreras, con la particularidad de que en esta ocasión no se han tostado las habas y, por tanto, es un chocolate con el menor proceso posible. El conchado es de 24 horas y desarrolla notas iniciales de fruta tropical, seguidas de especias y miel, culminando con matices de frutos secos y cuero.

3. Cacao híbrido del alto Amazonas y Trinitarios de East New Britain, en Nueva Guinea, al 80% con azúcar de caña de Costa Rica. La tableta también parte de una cobertura realizada por Contreras mediante un tostado ligero y 24 horas de conchado, y expresa el típico ahumado de los cacaos de Papúa Nueva Guinea de forma elegante junto a notas cítricas, especias y vainilla.

Todos ellos, chocolates bean to bar que provienen de un cacao cosechado sin pesticidas, transformado y envasado en el restaurante Echaurren. “Los tres chocolates son radicalmente diferentes. Aquí se trata de saborear el cacao con la misma mentalidad de quien cata un buen vino, disfrutando de las peculiaridades que aporta cada chocolate. Conservan los aromas y cualidades del haba desnuda y, al trabajar con pequeñas cooperativas de agricultores, puedes encontrar productos que se salen de la hegemonía de la industria”, explica Pol Contreras, bautizado como el “chef del chocolate” y reconocido como ‘Mejor pastelero revelación de restaurante’ de 2019.

 

El resultado es un plato que respeta la materia prima y la dota de una sorprendente puesta en escena, colocando los chocolates sobre una tabla de madera rústica para, acto seguido, cincelarlos ante los ojos del comensal y servirlos en una vajilla diseñada por la artesana Noemí Flores que recibe el nombre de “Pajarita Nazarí”, al replicar las pajaritas que decoran los azulejos de la Alhambra en tonos blancos para realzar así el chocolate y concederle todo el protagonismo. 

“El plato está hecho por moldeo de porcelana Jade, horneado a alta temperatura con vidriados artesanales y decorado con pan de oro. Buscábamos un diseño representativo de la zona de Granada, donde se localiza La Bobadilla, a Royal Hideaway Hotel. A partir de aquí, trabajamos en una pieza que integrase orgánicamente el objeto cerámico y el chocolate”, señala Noemí Flores.

 

Como icono del Spanish Eco-Charm, la filosofía de La Bobadilla, a Royal Hideaway Hotel se fundamenta en el movimiento Slow Travel y el lujo sostenible, abogando por un estilo de vida reposado y consciente que también queda reflejado en su oferta gastronómica. “Chocolates del mundo” está precisamente concebido para transportar al comensal y aflorar esa sensación de felicidad que consigue transmitir este alimento.

 

 

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Catalunya Gastronómica es una revista centrada en el mundo de la restauración y de la gastronomía en general. Nos enfocamos también en las bebidas y en los viajes.

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